Un esterilizador UV o esterilizador infrarrojo es un aparato que utiliza luz ultravioleta (radiación UV-C) o la radiación infrarroja para matar de forma fiable gérmenes, virus, bacterias y otros microorganismos. Los rayos UV-C tienen una longitud de onda de unos 200 a 280 nanómetros y son especialmente eficaces para destruir el ADN y el ARN de los microorganismos, impidiendo que se multipliquen. Un esterilizador UV funciona sin aditivos químicos, lo que lo convierte en una alternativa ecológica y segura a los métodos de desinfección convencionales.
Es rápido y fácil de usar: se pueden esterilizar diversas superficies, aire o agua en cuestión de segundos o minutos. No deja residuos ni produce subproductos nocivos. El esterilizador infrarrojo se utiliza en numerosos ámbitos, como hogares, hospitales, laboratorios y la industria alimentaria. Es una opción comúnmente utilizada para desinfectar el agua potable o los acuarios. Los modelos portátiles son especialmente adecuados para esterilizar smartphones, mascarillas o pequeños objetos cotidianos.